En época romana, Cáceres fue la colonia Norba Caesarina, fundada por el cónsul Lucio Cornelio Balbo hacia el año 25 a. C. Testimonios de aquel tiempo son fragmentos de la muralla, diversas inscripciones y algunas estatuas.
De la etapa visigoda apenas quedan restos en Cáceres, que adquiere importancia estratégica, probablemente, después de la conquista de Coria en 1142 por el rey Alfonso VII. Desde el siglo XI hasta el XIII, es un punto defensivo islámico importante que protegía a Badajoz y Mérida, todavía en aquellos años en poder de los musulmanes de al-Andalus. Por ello los almohades construyeron en el siglo XII una cerca sobre la muralla romana, gran parte de la cual se conserva en la actualidad. De época islámica es también un alcázar, del que solo queda un aljibe en el palacio de las Veletas, actualmente sede del Museo de Cáceres.
Fue reconquistada definitivamente para las armas cristianas entre 1227 y 1229, recibiendo el correspondiente fuero en el último año citado. Participaron en la conquista tropas castellanas, leonesas y las órdenes militares, aunque Cáceres quedó como villa de realengo, es decir, ligada directamente a la monarquía castellana.
A finales del siglo XIII, comienzan a instalarse en la ciudad y a construir sus casas familias nobles procedentes del norte peninsular, Salamanca, Galicia y León. Sin embargo, de estas primeras edificaciones apenas queda nada. No es hasta los siglos XIV, XV y XVI cuando se erigen la mayoría de los palacios, casas fuertes y parroquias existentes en el Cáceres monumental. Son edificios de eminente carácter defensivo, testimonios de una clase social cerrada, belicosa, adinerada y orgullosa que ostenta sus blasones en las fachadas.
El siglo XVI fue el principal momento cultural y artístico de Cáceres, cuando la ciudad completa prácticamente su conjunto monumental: iglesias de Santiago, de San Mateo y de Santa María, conventos fuera de la muralla, creación de nuevos palacios, fachadas, remodelaciones de patios y configuración definitiva de la plaza Mayor.
La época barroca no supuso grandes cambios en la estructura medieval, aun así asistimos a modificaciones en la muralla, remodelaciones de palacios existentes, mejora de calles y comunicaciones, así como a la construcción de nuevos conventos, ermitas y hospitales. En el siglo XVIII se realizan el colegio e iglesia de la Compañía de Jesús, el palacio de la Audiencia, el arco de la Estrella, algunas ermitas y el santuario de Nuestra Señora de la Montaña.
En untiempo má cercano, en el siglo XIX, Cáceres apenas cambia su morfología: datan de esta centuria edificios como el Ayuntamiento, el Asilo y el hospital Provincial.
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